Artículo redactado por el equipo de CEMP
Validado por equipo docente
El dolor neuropático central es una aflicción compleja y persistente que, a diferencia de otros tipos de dolor, no responde a tratamientos convencionales.
En este artículo veremos cómo suele tratarse esta tipología de dolor crónico, y con qué técnicas, que van desde los enfoques farmacológicos y fisioterapéuticos hasta las terapias psicológicas.
Pero, antes de nada, es imprescindible abordar la cuestión de si el dolor neuropático central puede curarse de forma definitiva o no.
A día de hoy, no existe una cura definitiva para el dolor neuropático central. Esto se debe a diversos factores, que lo hacen extremadamente complejo:
A pesar de todo ello, contamos con diversas opciones terapéuticas que pueden ayudar a manejar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Para tratar el dolor neuropático central se realiza un abordaje multidisciplinar que combina farmacoterapia con otro tipo de tratamientos:
Los antidepresivos actúan modificando la percepción del dolor en el cerebro. Su impacto en el día a día de los pacientes con dolor neuropático es muy positivo:
En conjunto, estas mejoras les permiten recuperar actividades cotidianas y ganar calidad de vida.
Los fármacos antiepilépticos se utilizan para disminuir la excitabilidad neuronal y estabilizar las señales nerviosas anómalas que causan el dolor.
Gracias a esto, los pacientes consiguen:
Los opioides se utilizan en casos de dolor severo para obtener un alivio rápido del dolor, siempre de forma puntual (su uso a largo a plazo desarrolla tolerancia).
Debido a este riesgo, el uso de opioides solo se recomienda en combinación con otros tratamientos no opioides, y siempre bajo estricta vigilancia médica.
La fisioterapia ayuda en el manejo del dolor neuropático mediante técnicas de movilización, ejercicios específicos y terapia manual.
Sus efectos son visibles desde las primeras sesiones:
Como resultado, la postura y la mecánica corporal mejoran, se reducen los dolores y el paciente puede reducir la dependencia de medicamentos.
La TENS es una técnica no invasiva que utiliza corrientes eléctricas de baja intensidad para estimular los nervios y modular las señales de dolor en la médula espinal.
En la práctica, se realiza mediante la aplicación de electrodos sobre la piel en el área dolorosa o en puntos específicos, durante una sesión de entre 15 y 30 minutos.
La autogestión del dolor es su principal ventaja, ya que los pacientes pueden aprender a usar los dispositivos TENS en casa.
El manejo del dolor crónico, incluido el dolor neuropático central, requiere apoyo psicológico para que el paciente pueda desarrollar sus propias estrategias de afrontamiento.
La terapia cognitivo-conductual (TCC) y las técnicas de relajación son las que, utilizadas en sinergia, han demostrado mayor efectividad:
Gracias a su combinación, el paciente tiene un mejor manejo de las emociones relacionadas con su enfermedad y ve aumentada su calidad de vida.
La acupuntura se utiliza como terapia complementaria en el manejo del dolor neuropático.
Consiste en estimular puntos específicos del cuerpo que liberan endorfinas y otros neurotransmisores que pueden reducir la percepción del dolor y el estrés.
No obstante, la eficacia de la acupuntura no es la misma en todas las personas y el alivio del dolor es temporal.
La neuromodulación incluye técnicas como la estimulación de la médula espinal o la estimulación cerebral profunda mediante la implantación de dispositivos que envían señales eléctricas.
Su objetivo es:
Con ella se puede reducir la intensidad del dolor en casos previamente intratables y, sobre todo, posibilitar la realización de actividades que antes eran imposibles debido al dolor severo.
Sin embargo, la neuromodulación es un procedimiento invasivo y, como los opioides, se considera como última opción cuando otros tratamientos han fallado.
La investigación en el campo del dolor neuropático busca nuevas formas de aliviar el sufrimiento de los pacientes, y los últimos años han sido testigos de avances prometedores:
Si quieres formarte en estas y otras formas de tratamiento del dolor, una buena opción es el Máster en manejo y tratamiento del dolor de CEMP, que dedica a ello varios módulos en su temario:
En definitiva, resulta evidente que el dolor neuropático central y otras enfermedades causantes de dolor crónico requieren un tratamiento holístico y multidisciplinar, aplicado por profesionales con la adecuada formación y experiencia.
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